Litigio estratégico
Hay momentos en que responder bien ya no alcanza y hay que impugnar. Litigio estratégico no quiere decir pelear todo: quiere decir decidir con cabeza fría qué vale la pena pelear, por qué vía conviene, y qué se gana o se arriesga con cada opción antes de mover la primera pieza.
Cómo trabajamos un asunto
Cuando el asunto ya no se arregla en ventanilla, se pelea. Elegimos la vía y llevamos el caso.
Lo primero es decirte con honestidad si el asunto se pelea o no. Si no lo vemos, te lo decimos.
Recurso de revisión (LFPA art. 85, 15 días hábiles) o juicio de nulidad ante el TFJA (LFPCA art. 13, fr. I, 30 días hábiles). No es lo mismo y no se eligen al azar.
Ejercitada la acción ante el Tribunal se extingue el derecho a acudir a otro medio de defensa administrativo. Contra la resolución del recurso sí procede el juicio.
Revisar la notificación es parte del caso, no un trámite: un defecto ahí cambia el cómputo del plazo y a veces el fondo.
Armar el caso con las pruebas que sí pesan, que casi nunca son todas las que el cliente trae.
Cuando el asunto lo amerita, también litigamos en la vía de amparo. Se valora caso por caso.
Dónde encaja
Este frente es una pieza de algo más grande. Cada servicio funciona solo, pero juntos cierran el círculo.
Contacto
Con saber dónde estás parado te decimos qué te aplica y por dónde empezar. Sin compromiso.
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